Continuando con el Gypsy Moth

Luego de estar un tiempo sin escribir, quiero completarles la información sobre el Gypsy Moth, el que ha volado en forma increible. Muy flotador y dócil, excepto en tierra, donde tiene las dificultades propias de un biplano con tren convencional. Muy importante la caña atras cuando está en tierra.

Vamos a las modificaciones de escala.

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De inmediato llama la atención en esta foto el tubo de escape largo que  va por fuera del fuselaje hasta mas atrás de la cabina abierta, sin duda una novedad muy bienvenida en la época, ya que en otros aviones el piloto iba literalmente recibiendo todo el aceite del motor en la cara. Dependiendo del motor éste iba a la izquierda o a la derecha. Elegimos colocarlo a la derecha ya que es el lugar donde el motor que usamos tiene el escape, y decidimos hacerlo funcional. Que genuinamente fuera el tubo de escape. Para esto, no pusimos el silenciador, sino que el Header solo, al que colocamos un tubo de silicona para hacer la curva de salida y disminuir la vibración sobre el resto del tubo largo de aluminio, que fué moldeado de un tubo de aviación y afirmado al fuselaje con abrazaderas de aluminio atornilladas. Hasta ahí todo bien, pero existía un problema. Por una parte, el escape tendría un recorrido muy largo, dificultando la tarea al motor, y por otra, perdíamos la presurización  del estanque. Efectivamente en las pruebas iniciales el motor se paraba frecuentemente en ralentí, especialmente despues de un vuelo con el motor caliente. Colocamos en el tubo de escape un niple de presurización y lo conectamos al estanque, pensando que la resistencia del tubo largo sería suficiente presión retrógrada para el estanque, pero no tuvimos un buen resultado. Como último recurso, y ya considerando la posibilidad de colocar el silenciador asomado como un cuerno horrible en la cara lateral del  cowling, hicimos pruebas restringiendo el escape en la salida. Luego de varios intentos, la solución fué perfecta. Colocamos dentro del tubo de escape, próximo al final, un collar  de aquellos que se usan en los ejes para soportar las ruedas, que provocaba una restricción de un poco mas de un 50% de la superficie de sección del tubo de escape. Con esto, recuperamos la presurización y no se perdió potencia del motor. De allí en adelante funcionó perfecto.

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En la foto puede verse el collar atornillado en la salida del tubo de escape, en el avion en pleno vuelo. Tambien en esta foto puede verse el sistema pull-pull para el timon de dirección, que es lo que originalmente tenía el avión. Los elevadores se dejaron con varilla, para no comprometer la seguridad de vuelo.

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Pequeños detalles como una hélice de madera laminada le agregan realismo. Vean lo bién que le ha ido al piloto con su agión tan elegante, se quedó con la rubia.

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Instrumentos reales de un Gypsy Moth impresos y pegados en el tablero. Mucho mejor que lo que trae el ARF. El reborde de la cabina con tubo de combustible de Neoprene negro, pero envejecido con pintura color cuero, simulando el inevitable descascarado por el uso. Los cables de vuelo son parte del kit, lo que lo hace tan completo en la partida. Finalmente por ahora, les dejo una foto tomada a este avión en vuelo y procesada con una técnica que la deja como una vieja revista con portada en colores. En la próxima entrada veremos como pintar las tapas de ruedas de un De Havilland, y como agregar algunos sensores de instrumentos de vuelo de la época.

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About jmselman@clc.cl

Neurocirujano CMIO Clinica Las Condes Santiago, Chile
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